
Análisis de OFFBEAT
19/08/2026Kusan: City of Wolves es uno de esos títulos que captan la atención desde el primer tráiler gracias a una propuesta que combina acción extrema, estética cyberpunk y una filosofía de diseño basada en la precisión absoluta. Desarrollado por CIRCLEfromDOT y publicado por PQube, este shooter de perspectiva cenital apuesta por un ritmo frenético donde cada disparo, cada esquiva y cada decisión pueden marcar la diferencia entre sobrevivir o morir en cuestión de segundos. Su mezcla de combates de alta intensidad, progresión basada en la habilidad del jugador y una ambientación cargada de neones, lluvia y corrupción lo convierten en una de las propuestas independientes más prometedoras para los aficionados a la acción exigente.
Además, los jugadores que prefieran disfrutar de sus títulos en formato físico están de enhorabuena, ya que Meridiem será la encargada de distribuir Kusan: City of Wolves en edición física para PlayStation 5 y Nintendo Switch. Se trata de una excelente noticia para coleccionistas y para quienes siguen apostando por las ediciones tradicionales, especialmente en un mercado donde cada vez resulta menos habitual que los juegos independientes lleguen a las tiendas en formato físico.
La historia nos sitúa en una enorme metrópolis donde la violencia, el crimen organizado y la corrupción forman parte del día a día. En este entorno dominado por el caos conocemos a Jin, un antiguo soldado convertido en mercenario que ha aprendido a sobrevivir en una ciudad donde la diferencia entre cazador y presa prácticamente ha desaparecido. Sin embargo, lo que parecía un trabajo más pronto se transforma en una misión que pondrá a prueba tanto sus habilidades como sus principios.

Todo comienza cuando Jin conoce a una misteriosa joven que posee un inmenso poder imposible de controlar. Su existencia se encuentra vinculada a una conspiración capaz de alterar el equilibrio de poder de toda la ciudad, convirtiéndola en el objetivo de numerosas organizaciones criminales. A partir de ese momento, el protagonista deberá protegerla mientras se enfrenta a su propio pasado y descubre la traición de un antiguo comandante en quien depositó toda su confianza.
Aunque el argumento gira alrededor de una misión de rescate aparentemente sencilla, Kusan construye un relato donde las lealtades cambian constantemente y nadie actúa movido únicamente por buenas intenciones. En esta ciudad todos persiguen sus propios intereses, y la supervivencia depende tanto de la habilidad con las armas como de la capacidad para anticiparse a las traiciones.
Uno de los grandes atractivos del juego reside precisamente en la forma de presentar esta historia. En lugar de recurrir únicamente a largas secuencias cinemáticas tradicionales, la narrativa se desarrolla mediante viñetas dinámicas con una puesta en escena que recuerda al lenguaje del cómic. Este recurso aporta una personalidad muy marcada al conjunto y mantiene un ritmo narrativo ágil que encaja perfectamente con la intensidad de la acción.

La jugabilidad constituye, sin duda, el verdadero corazón de Kusan: City of Wolves. Nos encontramos ante un shooter cenital donde la velocidad, la precisión y el dominio absoluto del movimiento resultan imprescindibles para avanzar. Aquí no existen coberturas permanentes ni largas pausas para planificar cada enfrentamiento. Cada combate exige reaccionar en cuestión de milésimas de segundo mientras el jugador esquiva proyectiles, busca posiciones favorables y elimina enemigos antes de verse completamente rodeado.
El diseño del combate recuerda inevitablemente a referentes modernos como Hotline Miami, Ruiner, OTXO o Hong Kong Massacre, aunque Kusan busca construir su propia identidad incorporando mecánicas adicionales de progresión y personalización. El resultado promete un sistema mucho más flexible, donde cada jugador podrá desarrollar un estilo de combate adaptado a sus preferencias.
Uno de los aspectos más interesantes es que el juego recompensa constantemente la agresividad bien ejecutada. Encadenar bajas consecutivas, bloquear ataques enemigos y mantener un ritmo ofensivo eficiente permite obtener pernos, una moneda que sirve para mejorar la denominada mano de guerra del protagonista. Estas mejoras desbloquean nuevas posibilidades ofensivas y permiten acceder tanto a nuevas armas de fuego como a espadas especializadas.

Este sistema favorece que la progresión dependa en gran medida del rendimiento del jugador durante los combates. Cuanto mejor se juega, mayores son las recompensas obtenidas, incentivando así la búsqueda constante de ejecuciones perfectas y partidas cada vez más eficientes.
La variedad de armamento también parece desempeñar un papel importante dentro de la experiencia. No todos los jugadores afrontarán los enfrentamientos de la misma forma. Algunos preferirán mantener las distancias utilizando armas de fuego de alta precisión, mientras que otros optarán por un estilo mucho más agresivo basado en el combate cuerpo a cuerpo con espadas. La posibilidad de combinar diferentes herramientas amplía considerablemente las opciones tácticas disponibles.
El movimiento adquiere igualmente una importancia capital. En Kusan permanecer quieto durante demasiado tiempo suele equivaler a una muerte casi segura. Aprender a desplazarse continuamente entre enemigos, aprovechar cada hueco libre y controlar perfectamente el posicionamiento será tan importante como la propia puntería. El juego parece diseñado para mantener al jugador en constante movimiento, obligándolo a improvisar continuamente según evoluciona cada enfrentamiento.

Esta filosofía queda especialmente patente en los enfrentamientos contra los jefes finales. Cada uno presenta mecánicas completamente propias y patrones de ataque específicos que exigen estudiar cuidadosamente sus movimientos antes de encontrar el momento adecuado para contraatacar. No bastará con disparar sin descanso; será necesario aprender, adaptarse y perfeccionar la estrategia hasta dominar completamente cada combate.
La estructura del juego también promete una enorme cantidad de contenido para quienes disfrutan perfeccionando sus habilidades. La campaña está dividida en 54 niveles, organizados a lo largo de distintos capítulos que combinan arenas de combate, pequeños puzles, desafíos opcionales y sistemas de clasificación por rangos. Conseguir la máxima puntuación en cada fase requerirá completar los niveles con enorme precisión, rapidez y eficiencia, algo que seguramente atraerá a los jugadores más competitivos.
Este sistema de rangos añade una enorme rejugabilidad. Superar un nivel únicamente representa el primer paso; dominarlo hasta alcanzar la codiciada clasificación S supondrá un desafío completamente diferente. Para lograrlo será necesario memorizar la disposición de los enemigos, optimizar cada movimiento y eliminar cualquier error de ejecución.
Visualmente, Kusan apuesta por un espectacular estilo pixel art que combina estética retro con una dirección artística claramente contemporánea. La ciudad aparece constantemente iluminada por enormes carteles de neón, calles empapadas por la lluvia y edificios industriales que transmiten una fuerte influencia cyberpunk. El resultado consigue crear una atmósfera muy marcada donde cada escenario refleja perfectamente la decadencia de una sociedad dominada por la violencia.

Lejos de limitarse a utilizar el pixel art como recurso nostálgico, el equipo artístico aprovecha la iluminación dinámica, los efectos de partículas y las explosiones para ofrecer combates visualmente muy espectaculares. Cada disparo, cada impacto y cada ejecución generan una sensación de contundencia que contribuye enormemente a la intensidad del combate.
La ambientación también juega un papel importante en la construcción del universo narrativo. Kusan presenta una ciudad donde el orden prácticamente ha desaparecido y donde las organizaciones criminales controlan buena parte del territorio. Las calles se convierten en auténticos campos de batalla donde únicamente sobreviven quienes dominan la violencia mejor que sus adversarios.
Otro de los grandes protagonistas será la banda sonora. La música corre a cargo de Loptimist, una de las figuras más reconocidas del hip-hop coreano, cuya composición promete acompañar cada enfrentamiento mediante bases cargadas de loops electrónicos, ritmos contundentes y potentes líneas de bajos 808. Esta elección musical encaja perfectamente con el tono frenético del juego y contribuye a mantener la adrenalina durante los combates más intensos.
El sonido no solo actúa como acompañamiento, sino que forma parte del propio ritmo de la experiencia. En un juego donde la velocidad resulta tan importante, una banda sonora bien sincronizada puede potenciar enormemente la sensación de fluidez y hacer que cada enfrentamiento se convierta casi en una coreografía perfectamente ejecutada.

También resulta interesante el equilibrio que parece buscar entre accesibilidad y dificultad. Las mecánicas básicas pueden comprenderse rápidamente, pero dominarlas exigirá muchas horas de práctica. Esa curva de aprendizaje es precisamente uno de los aspectos que más valoran los aficionados a este tipo de shooters de acción extrema, donde la mejora personal constituye una parte fundamental de la experiencia.
La estructura por niveles relativamente breves favorece además partidas rápidas y muy rejugables. Cada intento permite mejorar tiempos, perfeccionar estrategias y buscar rutas más eficientes, convirtiendo el proceso de aprendizaje en uno de los principales motores del juego.
En conjunto, Kusan: City of Wolves reúne prácticamente todos los ingredientes necesarios para convertirse en una de las grandes sorpresas dentro del panorama independiente de la acción. Su excelente dirección artística, un combate extremadamente exigente, la variedad de armas, la progresión basada en la habilidad del jugador, una narrativa presentada con personalidad propia y una potente ambientación cyberpunk forman una combinación muy atractiva para quienes buscan experiencias intensas y altamente rejugables.

